Historia del pole dance: de los burdeles al deporte olímpico

Historia del pole dance

El pole dance, también conocido como baile del caño o danza del tubo, es una disciplina que ha experimentado una transformación radical en los últimos años. De sus orígenes en los burdeles y clubes nocturnos, ha evolucionado hasta convertirse en una práctica deportiva reconocida y apreciada en todo el mundo.

En este artículo, exploraremos la fascinante historia del pole dance y su camino hacia el reconocimiento como deporte olímpico.

Los primeros antecedentes: Danzas ancestrales y acrobacias circenses

Si bien el pole dance tal como lo conocemos hoy en día es un fenómeno relativamente reciente, existen antecedentes de prácticas similares en diferentes culturas a lo largo de la historia. Por ejemplo, en la India, desde hace más de 800 años se practica el Mallakhamb, una disciplina que combina la acrobacia, la gimnasia y el yoga utilizando un poste de madera como elemento central.

Por otro lado, en la China del siglo XII ya se llevaban a cabo espectáculos circenses donde los artistas realizaban acrobacias en postes de bambú, una práctica que se conoce como Chinese pole. Estas manifestaciones culturales ancestrales muestran que la relación entre el ser humano y el poste como herramienta para la expresión física y artística tiene raíces profundas y diversas.

El nacimiento del pole dance moderno

El origen del pole dance moderno está vinculado a la época de la Gran Depresión en Estados Unidos, en la década de 1930. Durante este período, los tent shows o espectáculos de carpa se hicieron populares como una forma de entretenimiento económico para el público. Estos eventos solían incluir números de baile y acrobacias realizadas en un poste, generalmente por mujeres jóvenes y atractivas.

Con el tiempo, esta práctica fue adoptada por los clubes nocturnos y burdeles como una forma de atraer clientes, evolucionando hacia un estilo de baile más sensual y erótico. A mediados del siglo XX, el pole dance ya se había consolidado como un símbolo de la cultura del entretenimiento para adultos.

La revolución del fitness y la reivindicación del pole dance

A finales de la década de 1990, el pole dance comenzó a experimentar una transformación gracias al auge del fitness y la búsqueda de nuevas formas de ejercitarse. Fue entonces cuando algunas bailarinas profesionales, como Fawnia Mondey y Bobbi, comenzaron a enseñar técnicas de pole dance en estudios de danza y gimnasios, promoviendo la disciplina como una forma efectiva y divertida de mantenerse en forma.

Esta nueva visión del pole dance, alejada de su estigma asociado al mundo del entretenimiento para adultos, atrajo a un público más amplio y diverso. Pronto, hombres y mujeres de todas las edades y condiciones físicas empezaron a practicar la disciplina, encontrando en ella una forma de mejorar su fuerza, flexibilidad y coordinación, además de expresar su creatividad y sensualidad.

El pole dance como deporte olímpico: Hacia el reconocimiento internacional

En los últimos años, el pole dance ha ido ganando terreno como disciplina deportiva, con la creación de organizaciones y federaciones internacionales que promueven su práctica y organizan competencias a nivel mundial. Algunos de los eventos más destacados incluyen el Campeonato Mundial de Pole Dance y la Pole Sport Organization (PSO), que han contribuido a elevar el perfil del pole dance como deporte legítimo y respetable.

En el año 2017, el Comité Olímpico Internacional (COI) concedió a la Federación Internacional de Pole Sports (IPSF) el estatus de «observador», un paso importante en el proceso de reconocimiento del pole dance como deporte olímpico. Desde entonces, la comunidad del pole dance ha seguido trabajando para cumplir con los requisitos establecidos por el COI, con el objetivo de lograr la inclusión de la disciplina en futuras ediciones de los Juegos Olímpicos.

Diferentes estilos y categorías en el pole dance

A medida que el pole dance se ha expandido y popularizado, han surgido diferentes estilos y categorías que reflejan la diversidad de sus practicantes y el potencial artístico y deportivo de la disciplina.

Algunos de estos estilos incluyen:

  1. Pole fitness: enfocado en la mejora de la condición física, la fuerza y la resistencia, este estilo combina movimientos de gimnasia y acrobacia con el baile en el poste.
  2. Pole art: en esta categoría, la expresión artística y la creatividad tienen un papel fundamental, con coreografías que pueden incluir elementos de danza contemporánea, ballet, teatro y otras disciplinas artísticas.
  3. Pole sport: el objetivo principal en este estilo es la ejecución técnica y la precisión en los movimientos, con un enfoque en la competición y la obtención de resultados.
  4. Exotic pole: en este estilo, se hace énfasis en la sensualidad y el erotismo, con movimientos fluidos y sugerentes que buscan explorar y celebrar la sexualidad humana.

Beneficios del pole dance para la salud física y mental

Practicar pole dance no solo es una forma divertida y desafiante de ejercitarse, sino que también ofrece numerosos beneficios para la salud física y mental de quienes lo practican. Algunos de estos beneficios incluyen:

  • Mejora de la fuerza muscular: el pole dance requiere un gran esfuerzo por parte de músculos como los del abdomen, brazos y piernas, lo que ayuda a desarrollar la fuerza y la resistencia muscular.
  • Aumento de la flexibilidad: la realización de movimientos acrobáticos y de baile en el poste contribuye a mejorar la elasticidad y la movilidad articular.
  • Desarrollo de la coordinación y el equilibrio: al aprender a controlar y mover el cuerpo en relación con el poste, los practicantes de pole dance mejoran su capacidad para coordinar sus movimientos y mantener el equilibrio.
  • Reducción del estrés y la ansiedad: la concentración requerida durante la práctica del pole dance, así como la liberación de endorfinas asociada al ejercicio físico, contribuyen a aliviar el estrés y la ansiedad, promoviendo un estado mental más relajado y positivo.
  • Mejora de la autoestima y la confianza en uno mismo: dominar nuevas habilidades y superar retos físicos y mentales en el pole dance ayuda a fortalecer la confianza en las propias capacidades y a desarrollar una imagen corporal más positiva.
  • Estímulo de la creatividad y la expresión emocional: el pole dance, especialmente en sus vertientes más artísticas, ofrece un espacio para explorar y expresar emociones y pensamientos a través del movimiento y la danza.

El pole dance, un fenómeno en constante evolución

La historia del pole dance nos muestra cómo una práctica que nació en los márgenes de la sociedad ha sido capaz de reinventarse y adaptarse a los cambios culturales, encontrando un lugar en el mundo del deporte y la expresión artística. Hoy en día, el pole dance es mucho más que un simple baile en una barra: es una disciplina completa que combina fuerza, agilidad, creatividad y pasión, y que sigue ganando adeptos en todo el mundo.

Con el apoyo de organizaciones y federaciones internacionales, y la posibilidad de convertirse en deporte olímpico, el futuro del pole dance parece prometedor. Su creciente popularidad y la diversidad de estilos y enfoques disponibles hacen del pole dance una opción atractiva para todas aquellas personas que busquen una forma de ejercitarse que sea a la vez desafiante, gratificante y llena de creatividad.

En resumen, la historia del pole dance es una historia de superación y evolución constante, que demuestra cómo una práctica que comenzó en los burdeles y clubes nocturnos ha logrado conquistar el corazón de millones de personas y transformarse en una disciplina deportiva y artística de reconocimiento mundial.

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